mar 7a. Ord. año Par antes Cuaresma (Id=161)

Primera Lectura

Si ustedes piden y no reciben, es porque piden mal

Lectura de la carta del apóstol Santiago
4, 1-10

Hermanos míos: ¿De dónde vienen las luchas y los conflictos entre ustedes? ¿No es acaso de las malas pasiones que siempre están en guerra dentro de ustedes? Ustedes codician lo que no pueden tener y acaban asesinando; ambicionan algo que no pueden alcanzar, y entonces combaten y hacen la guerra; y si no lo alcanzan, es porque no se lo piden a Dios; o si se lo piden y no lo reciben, es porque piden mal, para derrocharlo en placeres.
¡Gente infiel!, ¿no saben que la amistad con el mundo es enemistad con Dios? Por tanto, quien decide ser amigo del mundo se hace enemigo de Dios. No piensen que la Escritura dice en vano: "Dios ama celosamente a nuestro espíritu y nos da su gracia con generosidad". Por eso dice también la Escritura:
"Dios aborrece a los soberbios y concede su gracia a los humildes".
Por consiguiente, sométanse a Dios; resistan al diablo y se alejará de ustedes. Acérquense a Dios y él se acercará a ustedes. Que los pecadores se purifiquen las manos y se decidan por Dios los indecisos; comiencen ya a lamentar y a llorar su miseria. Que su risa se convierta en llanto y su alegría en tristeza. Humíllense ante el Señor y él los enaltecerá.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Sal 54, 7-8.9-10a.10b-11a.23

Descarga en el Señor lo que te agobia.
Iacta super Dóminum curam tuam, et ipse te enútriet.

En la angustia me dije: "Si tuviera, como la paloma, alas, yo me iría volando por el desierto, para poder vivir libre de intrigas.
Descarga en el Señor lo que te agobia.
Iacta super Dóminum curam tuam, et ipse te enútriet.

A salvo me pondría del viento huracanado, de las voces que dan mis enemigos y de sus opresiones".
Descarga en el Señor lo que te agobia.
Iacta super Dóminum curam tuam, et ipse te enútriet.

Sólo veo en la ciudad violencias y discordias, que de día y de noche por sus murallas rondan.
Descarga en el Señor lo que te agobia.
Iacta super Dóminum curam tuam, et ipse te enútriet.

Descarga en el Señor lo que te agobia, y él te aliviará. La derrota del justo para siempre jamás permitirá.
Descarga en el Señor lo que te agobia.
Iacta super Dóminum curam tuam, et ipse te enútriet.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
No permitas Dios que yo me gloríe en algo que no sea la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo está crucificado para mí y yo para el mundo.
Mihi absit gloriári nisi in Cruce Dómini, per quem mihi mundus crucifíxus est, et ego mundo.

Aleluya.

Evangelio

El hijo del hombre va a ser entregado. Si alguno quiere ser el primero, que sea el servidor de todos

† Lectura del santo Evangelio según san Marcos
9, 30-37

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos atravesaban Galilea, pero él no quería que nadie lo supiera, porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía:
"El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres; le darán muerte, y tres días después de muerto resucitará".
Pero ellos no entendían aquellas palabras y tenían miedo de pedir explicaciones.
Llegaron a Cafarnaún, y una vez en casa les preguntó:
"¿De qué discutían por el camino?"
Pero ellos se quedaron callados, porque en el camino habían discutido sobre quién de ellos era el más importante. Entonces Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo:
"Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos".
Después, tomando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo:
"El que reciba en mi nombre a uno de estos niños, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí, sino al que me ha enviado".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Que este sacrificio, Señor, que vamos a ofrecerte, nos purifique y no renueve y nos ayude a obtener la recompensa eterna, prometida a quienes cumplen tu voluntad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La alabanza, don de Dios

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno.
Pues, aunque no necesitas de nuestra alabanza, es don tuyo el que seamos agradecidos; y aunque nuestras bendiciones no aumentan tu gloria, nos aprovechan para nuestra salvación, por Cristo, nuestro Señor.
Por eso,
unidos a los ángeles, te aclamamos llenos de alegría:
[Misa]

Antífona de la Comunión

El Señor colmó el deseo de su pueblo: comieron y quedaron satisfechos.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Señor, aviva cada vez más en nosotros el deseo de recibir este pan eucarístico, por medio del cual nos comunicas tú la vida verdadera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén

[Misa]

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